img
Autor: cuestiondepelotas
Un camino sin retorno
img
cuestiondepelotas | 03-08-2013 | 9:03| 0

120 millones de euros. Eso es lo que tendrá que pagarle el Real Madrid al Tottenham, un montante desorbitado y a todas luces innecesario, por una de las pocas estrellas sueltas que quedaban por el mundo.

Cabe preguntarse qué sentido tiene ahora el fichaje de Bale a ese precio por el Real Madrid. Es un jugador enorme, un crack, y tiene 23 años tan sólo. Sobre eso no caben muchas dudas, pero tampoco cabían sobre Kaká cuando se le fichó por un palé de billetes de 500 euros, y ha sido el calentador de banquillos más caro de la historia del equipo blanco. Su glorioso trasero ha elevado la temperatura de los asientos Recaro a razón de 10 millones de euros al año, elevando el coste de su fichaje por encima de los 100.

Al llegar a este tercer párrafo, habrá lectores que piensen que el Real Madrid es soberano y puede hacer con su dinero lo que le dé la realísima gana. Sin entrar en por qué el banco le presta al Real Madrid 120 millones de euros y para el CSIC no hay un duro, eso no es exactamente cierto. Sigo defendiendo, y lo haré hasta que me muera o me echen de Grada360, que el Real Madrid y el Barcelona tienen una responsabilidad con el fútbol español que han ignorado repetidamente en la defensa egoísta de sus propios intereses. Primero, ignorando (sobre todo el Madrid) las necesidades a largo plazo de la selección española, que en buena medida recaen sobre sus hombros. Y segundo, con el mal uso que le dan al dinero que genera el fútbol español y del que ellos se llevan la parte del león.

Todo el dinero que se está marchando de la Liga hacia la Premier, la Bundesliga o el Calcio, son oportunidades que le damos a los rivales para que nos debiliten. Lo primero que ha hecho el Tottenham con el dinero de Bale ha sido comprarse a Soldado, pegando un buen tajo a la delantera del Valencia. Y esa es una constante que se repite por todos los equipos que no entran en la parte superior de la tabla. Excepto Madrid y Barcelona, ningún club se ha reforzado de manera significativa. Salvo, como me comenta Rodrigo Errasti, el Athletic de Bilbao, y ello sólo porque tiene unas particularidades que le facilitan la vida a veces -otras muchas se la complican-.

¿Cuánto podrá mantenerse este sinsentido? Tanto como el dinero de la Liga y las televisiones siga igual de mal repartido, que será sin duda mucho tiempo. En realidad el fútbol español ha emprendido un camino sin retorno para los equipos pequeños, que durante la próxima década están condenados a ver a Real Madrid y Barcelona repartirse las Ligas y los puestos de arriba de Champions, mientras ellos rascan alguna Copa que otra y ven como sus mejores jugadores acaban comiendo fish and chips en Londres, pizza en Roma o codillo en Munich.

Y en realidad, tampoco nadie quiere que esto cambie, ¿no?

120 millones de euros. Eso es lo que tendrá que pagarle el Real Madrid al Tottenham, un montante desorbitado y a todas luces innecesario, por una de las pocas estrellas sueltas que quedaban por el mundo.

Cabe preguntarse qué sentido tiene ahora el fichaje de Bale a ese precio por el Real Madrid. Es un jugador enorme, un crack, y tiene 23 años tan sólo. Sobre eso no caben muchas dudas, pero tampoco cabían sobre Kaká cuando se le fichó por un palé de billetes de 500 euros, y ha sido el calentador de banquillos más caro de la historia del equipo blanco. Su glorioso trasero ha elevado la temperatura de los asientos Recaro a razón de 10 millones de euros al año, elevando el coste de su fichaje por encima de los 100.

Al llegar a este tercer párrafo, habrá lectores que piensen que el Real Madrid es soberano y puede hacer con su dinero lo que le dé la realísima gana. Sin entrar en por qué el banco le presta al Real Madrid 120 millones de euros y para el CSIC no hay un duro, eso no es exactamente cierto. Sigo defendiendo, y lo haré hasta que me muera o me echen de Grada360, que el Real Madrid y el Barcelona tienen una responsabilidad con el fútbol español que han ignorado repetidamente en la defensa egoísta de sus propios intereses. Primero, ignorando (sobre todo el Madrid) las necesidades a largo plazo de la selección española, que en buena medida recaen sobre sus hombros. Y segundo, con el mal uso que le dan al dinero que genera el fútbol español y del que ellos se llevan la parte del león.

Todo el dinero que se está marchando de la Liga hacia la Premier, la Bundesliga o el Calcio, son oportunidades que le damos a los rivales para que nos debiliten. Lo primero que ha hecho el Tottenham con el dinero de Bale ha sido comprarse a Soldado, pegando un buen tajo a la delantera del Valencia. Y esa es una constante que se repite por todos los equipos que no entran en la parte superior de la tabla. Excepto Madrid y Barcelona, ningún club se ha reforzado de manera significativa. Salvo, como me comenta Rodrigo Errasti, el Bilbao, y ello sólo porque tiene unas particularidades que le facilitan la vida a veces -otras muchas se la complican-.

¿Cuánto podrá mantenerse este sinsentido? Tanto como el dinero de la Liga y las televisiones siga igual de mal repartido, que será sin duda mucho tiempo. En realidad el fútbol español ha emprendido un camino sin retorno para los equipos pequeños, que durante la próxima década están condenados a ver a Real Madrid y Barcelona repartirse las Ligas y los puestos de arriba de Champions, mientras ellos rascan alguna Copa que otra y ven como sus mejores jugadores acaban comiendo fish and chips en Londres, pizza en Roma o codillo en Munich.

Y en realidad, tampoco nadie quiere que esto cambie, ¿no?

Ver Post >
Comienza la era Ancelotti
img
cuestiondepelotas | 17-07-2013 | 12:15| 0

Comienza una nueva era para el Real Madrid, una que lleva el nombre del 2 veces campeón de la Champions Carlo Ancelotti. El italiano lleva el peso de su nacionalidad por delante, algo que ha hecho que muchos viésemos con cierta prevención su fichaje por el club blanco. Están demasiado presentes en el recuerdo las soporíferas ligas de Fabio Capello o los partidos a la numantina de Mou -que cuando le daba la ventolera parecía más italiano que el Lambrusco y el queso parmesano-.

Hoy comienza una nueva era para el Real Madrid, una que lleva el nombre del 2 veces campeón de la Champions Carlo Ancelotti. El italiano lleva el peso de su nacionalidad por delante, algo que ha hecho que muchos viésemos con cierta prevención su fichaje por el club blanco. Están demasiado presentes en el recuerdo las soporíferas ligas de Fabio Capello o los partidos a la numantina de Mou -que cuando le daba la ventolera parecía más italiano que el Lambrusco y el queso parmesano-.

Ahora bien, cuando reflexionamos un poco, con gráficas en la mano, sobre la trayectoria del ex entrenador del PSG, vemos que sus técnicas apuntan hacia un modelo menos conservador que el de sus compatriotas. No es que de pronto vaya a atacar con seis delanteros, pero tampoco es Ancelotti entrenador de autobús y patapúm pa’rriba.

A Carlo se le ha fichado porque es un entrenador cómodo, que garantiza una cierta confianza en los resultados. Será complicado que veamos con él una paliza abrumadora como las últimas que tuvieron que aguantar los aficionados ante el Borussia de Dortmund. Es aficionado al sistema de tres medioscentros, trivote o como llamemos a esa acumulación en la medular que suele producir partidos lentos, juego menos vertical y supuesta “seguridad”. Sin embargo, ha sido lo suficientemente listo como para adaptar su estilo de juego cuando la ocasión lo requería, ya fuese porque le convencía la calidad de sus jugadores, ya fuese porque -como dicen las malas lenguas- tiene más miedo a un mal titular que a un gol en contra.

Aún es pronto para vaticinios, pero si tuviese que apostar por el sistema que empleará Ancelotti diría que será un 4-3-3, con Khedira cerrando la medular, Xavi o Illarramendi e Isco. Por delante, Ozil, Cristiano y Benzemá. Un juego que le permitirá contras rápidas, pero no abusando de ellas como hacía el Madrid de Mou. Su estilo irá hacia la creación y el toque, restando velocidad pero aumentando los recursos.

¿Es esto lo que necesita el Real Madrid ahora mismo? No exactamente. La renovación del club debería pasar por asumir que pueden pasarse tres o cuatro años en blanco y empezar a seguir el camino de la cantera. Eso daría un vuelco tremendo a la imagen del equipo y serviría para construir. Pero es algo que Ancelotti no hará en ningún caso. Poco amigo de arriesgar, es de esos cuya alineación es siempre la obvia. Al contrario de Mouriño, que llegaba a comprarse todos los periódicos del día para poner después la única combinación que no había aparecido en ninguno, el italiano es muy mainstream. Aunque considerando todas las opciones disponibles, Ancelotti no será malo para el club. Está por ver si conseguirá los resultados, en este momento de incertidumbre, pero desde luego a nivel de imagen al menos no supondrá el demérito constante del entrenador anterior. Y eso, al menos, es un avance.

Ver Post >
Illarramendi y la españolización
img
cuestiondepelotas | 12-07-2013 | 12:20| 0

Algo está cambiando en el Real Madrid. Es posible que Florentino Pérez se haya dado cuenta -por fin- de que la selección campeona del mundo es la española. Es posible que no tenga dinero para Bale, es posible que crea que de esta forma se acercará más a la afición, es posible que se haya dado cuenta de que el club necesita un urgente cambio de imagen para resultar menos antipático.

Cualquiera de las razones expuestas podría ser válida, incluso podrían serlo todas. Podría ser que simplemente haya coincidido así, porque Florentino no ha sido el presidente de Primera División con más luces en su segundo advenimiento. El caso es que Morata, Carvajal, Nacho, Isco, Jesé e Illaramendi son los nombres de la temporada. Por primera vez en muchos años, el Real Madrid tendría 12 españoles de los 25 jugadores de la primera plantilla.

Algo está cambiando en el Real Madrid. Es posible que Florentino Pérez se haya dado cuenta -por fin- de que la selección campeona del mundo es la española. Es posible que no tenga dinero para Bale, es posible que crea que de esta forma se acercará más a la afición, es posible que se haya dado cuenta de que el club necesita un urgente cambio de imagen para resultar menos antipático.

Cualquiera de las razones expuestas podría ser válida, incluso podrían serlo todas. Podría ser que simplemente haya coincidido así, porque Florentino no ha sido el presidente de Primera División con más luces en su segundo advenimiento. El caso es que Morata, Carvajal, Nacho, Isco, Jesé e Illaramendi son los nombres de la temporada. Por primera vez en muchos años, el Real Madrid tendría 12 españoles de los 25 jugadores de la primera plantilla.

Esta novedad tiene que traducirse luego, lógicamente, en minutos de juego. Illarramendi y Xabi Alonso compiten por un mismo espacio, Isco sí puede desplazar a un extranjero, pero el resto de la alineación seguirá un esquema muy parecido al de otras temporadas. No es muy amigo Ancelotti de hacer cambios grandes.

En cualquier caso, la base de la selección española que ha de conquistar el mundial de Rusia 2018 pasa por todos estos jugadores. Serán ellos los que aspiren a levantar la copa del mundo en el Luzhniki Stadium. Así que ahora recae sobre el Real Madrid en su conjunto gran parte de la responsabilidad de mantener -frente a la hegemonía del Barça- a la espina dorsal de la Roja

Al final todo es una cuestión de minutos. Todos confiamos en que Zizou sea el nuevo entrenador del Madrid tras la marcha de Ancelotti -y es mucho adelantar, ya que para eso faltan como mínimo un par de temporadas-, confiando en que inicie una era de apuesta por la cantera y por el juego bonito. Mientras tanto, cae sobre el italiano la tarea de manejar al jugador que puede convertirse en el eje de la selección y del Real Madrid. Es indiscutible la inmensa labor que ha realizado Xabi Alonso a los mandos de ambos conjuntos, haciendo una tarea menos vistosa que la de Xavi pero igualmente productiva.

Illarramendi aparece cortado por el mismo patrón, un hombre capaz de manejar las pausas con la misma naturalidad que las transiciones, decidir cuándo correr y cuando parar. Pura potencia de procesamiento que le ha costado a Florentino casi 40 millones de euros. Ahora toca aprovecharlos, por el bien de todos.

Ver Post >
Gloria de cristal
img
cuestiondepelotas | 02-07-2013 | 4:53| 0

Un héroe se define por la gloria, dicen. Lo que tendríamos que preguntarnos es qué es la gloria, y más importante aún, de qué está hecha.

La gloria es como una jarra de cristal de Murano. Extremadamente difícil de crear, es necesario un artesano de una pericia especial para soplar un objeto de inusual belleza. Un profesional puede dedicar su vida entera para crear una sola pieza excepcional, algo que no pueda ser superado nunca. Es muy sencillo fallar en cualquier parte del proceso, destruir lo creado, tener que volver a empezar.

E incluso cuando se ha terminado, cuando la obra se coloca en una repisa, en el lugar exacto para que la luz incida de forma perfecta sobre ella, tan sólo hace falta un tropezón estúpido para que la jarra se tambalee y se haga añicos contra el suelo.

Cuando pienso en los chavales de la Selección, en su esfuerzo titánico y continuado a lo largo de todos estos años (contamos cinco desde que ganaron la Eurocopa, pero han hecho falta alguno más para ese primer hito), y pienso en la derrota que sufrieron el domingo ante Brasil, lo único que se me ocurre es lo profundamente injustos que podemos llegar a ser los espectadores, los periodistas, incluso los compañeros (Ese canterano riéndose de Iker Casillas en su cuenta de Twitter).

Siguiendo con el símil de la jarra de cristal, no es demasiado complicado deducir cuál es el lugar del artesano creando con inusual pericia algo insustituible y cuál es el papel del idiota que tropieza y se lleva todo por delante. Los medios y el público estamos tan deseosos de crear héroes, de tener triunfos, de vender periódicos, de olvidar las penas, que somos los torpes visitantes de esa jarra maravillosa que nunca va a repetirse. Estar en Twitter el domingo por la noche y el lunes por la mañana, leer los chistes malos e hirientes sobre Arbeloa y Ramos, sobre Casillas e incluso Del Bosque, me hizo reflexionar sobre la pobreza de nuestra afición y sobre la ínfima calidad de nuestro periodismo. Porque he escuchado muchas veces decir “Somos campeones del mundo”, pero muy pocas “hemos perdido”.

Y la primera persona del plural, ya que se usa mal cuando se gana, no debería de olvidarse cuando se pierde.

Un héroe se define por la gloria, dicen. Lo que tendríamos que preguntarnos es qué es la gloria, y más importante aún, de qué está hecha.

La gloria es como una jarra de cristal de Murano. Extremadamente difícil de crear, es necesario un artesano de una pericia especiall para soplar un objeto de inusual belleza. Un profesional puede dedicar su vida entera para crear una sola pieza excepcional, algo que no pueda ser superado nunca. Es muy sencillo fallar en cualquier parte del proceso, destruir lo creado, tener que volver a empezar.

E incluso cuando se ha terminado, cuando la obra se coloca en una repisa, en el lugar exacto para que la luz incida de forma perfecta sobre ella, tan sólo hace falta un tropezón estúpido para que la jarra se tambalee y se haga añicos contra el suelo.

Cuando pienso en los chavales de la Selección, en su esfuerzo titánico y continuado a lo largo de todos estos años (contamos cinco desde que ganaron la Eurocopa, pero han hecho falta alguno más para ese primer hito), y pienso en la derrota que sufrieron el domingo ante Brasil, lo único que se me ocurre es lo profundamente injustos que podemos llegar a ser los espectadores, los periodistas, incluso los compañeros (Ese canterano riéndose de Iker Casillas en su cuenta de Twitter).

Siguiendo con el símil de la jarra de cristal, no es demasiado complicado deducir cuál es el lugar del artesano creando con inusual pericia algo insustituible y cuál es el papel del idiota que tropieza y se lleva todo por delante. Los medios y el público estamos tan deseosos de crear héroes, de tener triunfos, de vender periódicos, de olvidar las penas, que somos los torpes visitantes de esa jarra maravillosa que nunca va a repetirse. Estar en Twitter el domingo por la noche y el lunes por la mañana, leer los chistes malos e hirientes sobre Arbeloa y Ramos, sobre Casillas e incluso Del Bosque, me hizo reflexionar sobre la pobreza de nuestra afición y sobre la ínfima calidad de nuestro periodismo. Porque he escuchado muchas veces decir “Somos campeones del mundo”, pero muy pocas “hemos perdido”.

Y la primera persona del plural, ya que se usa mal cuando se gana, no debería de olvidarse cuando se pierde.

Ver Post >
Herr Guardiola
img
cuestiondepelotas | 24-06-2013 | 11:42| 0

Existen muchas clases de personas. Están los que van de frente y los que van por detrás. Están los que crean los problemas y están los que los evitan. Están los que quieren llegar en dos patadas al área y los que mueven la pelota hasta que te marean.

Existen muchas clases de personas. Están los que van de frente y los que van por detrás. Están los que crean los problemas y están los que los evitan. Están los que quieren llegar en dos patadas al área y los que mueven la pelota hasta que te marean.

Durante muchos meses de la famosa y encarnizada pelea entre guardiolismo y mouriñismo, un servidor se alineó en las filas de los segundos. Creí, equivocadamente, que tenía que haber forzosamente algo oscuro oculto tras el mensaje buenrollista de Guardiola. No es que merezca el altar en el que le colocaron los medios catalanes, ni tampoco era el ser sibilino y manipulador con el que nos quisieron enquistar los medios madridistas.

Con sus defectos, que no vienen al caso, Guardiola es, símplemente, un señor al que le gusta el fútbol.

Se marchó del Barça dejando el pabellón altísimo, tan alto que tardarán décadas en igualarle, pero no superarle, a no ser que se inventen más títulos además de los seis que ganó en un solo año. Es fácil pensar que se fue cuando intuía el final del ciclo, pero no parece que la cosa esté tan clara después de que los azulgrana hayan vuelto a conquistar la Liga y el Madrid dé signos de mayor debilidad que nunca. Es facilón, obvio y hasta de perogrullo remarcar que se va al Bayern de Munich, campeonísimo de Europa después de fregar el suelo con los cupés en el Camp Nou y en el Allianz Arena.

Pero esperen un momento. Eso Guardiola tuvo que haberlo visto hace casi dos años, cuando tomó la decisión. Cuando la información no estaba tan clara como la tenemos hoy todos los columnistas, que somos unos listillos y unos futurólogos increíbles a toro pasado. Así que apúntenle una al señor Guardiola.

Y también sería facilón pensar que claro, que lo ganó todo porque tenía a los mejores del mundo. Sí, claro, y también el Cosmos de Nueva York tuvo a Pelé y a Beckenbauer y todos sabemos lo bien que les fue. La herramienta es importante, pero la mano cuenta. Apúntenle otra al señor Guardiola.

Y también sería sencillo suponer que ahora, lejos de su entorno y de su casa, de unos medios entregados y una afición que le admira desde hace décadas, Guardiola lo va a hacer mal. Que pasará sin pena ni gloria, que fue sólo un chico que pasaba por allí. Y ante los ojos atentos y los oídos dispuestos de los que desean esto, Guardiola reapareció en su presentación como entrenador del Bayern hablando en un correctísimo -dicen- alemán, demostrando que no ha llegado a poner la cara sino a conquistar un espacio. Un respeto que se le ha hurtado por ser un chico de la casa en los años en los que esa casa llegó donde nunca se había llegado antes.

Apúntenle otra al señor Guardiola. O mejor dicho, a herr Guardiola. Viel Erfolg!*


*(Excepto en semifinales de Champions contra los equipos españoles. Tampoco lo cargues.)

Ver Post >